Fortaleza del despotismo. En su pulsión insaciable de devorar, sobajar y, por último, destruir todo poder político o social que no pueda controlar, el régimen libró la primera frontera legislativa en las comisiones del Senado que facultará al ‘centro’ a definir la composición -y controlar los recursos- de los Congresos locales y de los ayuntamientos. Además, con la autorización a la presidenta de encabezar las campañas, levantó otro muro contra la equidad en la competencia electoral, en paralelo a la …
